Medalla de plata por favor
25 noviembre 2008 - Author: Lorena Gil - 2 comentarios
Quiero romper una lanza a favor de los segundos benditos puestos en esta vida, porque considero que los primeros están más que sobrevalorados.
Cuando hablamos del primer amor, del primer beso, de la primera vez, se nos queda cara de pánfila o pánfilo e idealizamos tanto esos momentos que literalmente me gustaría poder echar una mano a la máquina del tiempo y saber si es cierto lo que están diciendo o si es una sarta de mentiras.
Por si hoy estás con falta de percepción, he de confesar que odio las primeras veces.
La primera vez que besas a alguien y digo besar, no rozar los labios suavemente que eso casi siempre sale bien por muy pato que seas, sudas, hiperventilas, te da taquicardia y a menos que seas George Clooney hace unos añitos en su paso por urgencias, nadie te va a echar una mano. No sabe que hacer con ninguna parte de tu cuerpo. Recuerdo que a mi me sobraba hasta un brazo.
Una vez te retiras y le miras a la cara, si tienes valor, sólo se te pasa una pregunta por la cabeza ¿y ahora qué? No, en serio. ¿Qué?
Sonrisa trémula, vergüenza, giras el rostro y a esperar a que el otro diga algo. ¿Y eso es memorable? Pago por olvidar.
El entretenimiento no acaba aquí porque llega el “primer amor”. ¿Qué volverías a repetir de la experiencia a la que tu consideras tu primer amor? Manos entrelazadas, conversaciones sin sentido, yo te quiero más, no yo más, no en serio yo más, no yo a ti… y así hasta el suicidio de Romeo y Julieta. Relaciones que no llegan a ningún sitio porque nadie está preparado para nada más y es lógico, es la edad que no ayuda ni acompaña. Me sorprende cómo sobrevivimos a esta experiencia y repetimos que es peor.
Si ahora te preguntan dices: ¡quién volviera a tener 15 años! e inmediatamente después añades: si supiera lo que sé. Lógico. Porque las primeras veces son horribles, como tu primera experiencia cogiendo el coche en el que crees estar dentro de un videojuego con bonus y vida extra.
Por último tu primera vez. Ahora en serio: ¿la repetirías?. Tómate 10 segundos para pensarlo fríamente. 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1… ¿y la respuesta correcta es? Noooooo.
Insatisfecha, nerviosa, asustada, tensa,… por Dios ¿quién disfruta así?
Las primeras citas son odiosas porque muestras una parte de ti que se corresponde sólo en un tanto por cien con la realidad y el otro hace lo mismo por lo que no eres tú ni él o ella tampoco ¿con quién has salido?
Admitamos que los principios son para poner al más pintado con una dosis de valium y los finales son tristes. No me digas que no es genial estar justo en el medio de partido.
No quiero el primer, ni el tercer puesto en el podium, para mí medalla de plata por favor.
Categories: Tenía que contarte - Tag: amor, mentiras
Discussion (2 comentarios)
Otra para mi, por favor!!
Sublime.
Hay otro tópico por el estilo que a mí también me parece sobrevalorado: el que reza que “segundas partes no son buenas”. Pueden serlo perfectamente, y en ocasiones, mejores que el original.